sábado, 8 de diciembre de 2012

Visita a Cuenca...

Hace mucho tiempo que tenia ganas de conocer Cuenca, y a una amiga se le ocurrió la brillante idea de regalarme de Navidad un viaje a esta ciudad.

Fue una visita express de 10 horas pero en la cual nos dio tiempo de recorrer la ciudad y conocer muchos de sus rincones emblemáticos.

Lo mas famoso de Cuenca son sus Casas Colgantes, y eso lo que quería ver, sin embargo quede sorprendido con la cantidad de cosas curiosas por ver. Los paisajes de la zona son maravillosos y las colecciones de arte en los museos son muy interesantes, ademas de entretenidas.

Al llegar  a la ciudad nos dirigimos a un punto de información turística para que nos indicaran como llegar a la parte alta de la Ciudad para ver las casas colgantes. Decidimos hacer el recorrido a pie  y durante el resto de nuestra estancia nos dedicamos a caminar por los callejones, visitar los museos, detenernos en los  miradores, y  en alguna que otra tienda.



              





El gran problema fue encontrar un lugar donde comer con las tres B (bueno, bonito y barato), ya que cuando decidimos parar un momento para recargar energías todos los restaurantes estaban llenos y teníamos que esperar casi dos horas para poder conseguir una mesa. Por lo que decidimos peregrinar montaña arriba y montaña abajo en busca de un restaurante hasta que encontramos uno, y la verdad es que fue un buen acierto, el lugar era agradable, la comida muy buena y el servicio genial. Pedimos el menú del día, puchero, solomillo, tarta de chocolate de postre y nos regalaron un chupito de resolí, licor de origen árabe  tradicional de la zona.




Después de zamparnos el menú, y con el calorcito que había en el restaurante, nos costo emprender de nuevo el recorrido, pero valió la pena disfrutar del atardecer en los callejones de la ciudad.

 


Me ha encantado Cuenca y seguramente volveré, por que aun me quedaron muchas cosas por ver.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

bid-12

La semana pasada en mi visita al Matadero recorrí el espacio del DiMad en el cual se expone la III Bienal Iberoamericana de Diseño.

El espacio con que cuentan es maravilloso y saben aprovecharlo. El diseño expositivo es muy sencillo pero estupendo. Además, los trabajos que se exponen en la bienal son muy buenos, se pueden apreciar propuestas de diseñadores de Latinoamérica, España y Portugal.

Me da gusto ver que el DiMad sigue realizando eventos tan buenos como este.

Vale la pena darse una vuelta por la exposición para ver lo que se mueve en el mundo del diseño contemporáneo.




  




 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Cocina de la abuela mediterránea...

Llevo meses buscando un curso de cocina y no me decidía por uno. Hace unas semanas una amiga me regaló una clase en The Kitchen Club, a la cual asistimos hoy, si ella también se apuntó.

El tema era "Cocina de la abuela mediterránea", y bueno una clase de cocina un domingo a las 12 p.m. puede resultar un poco raro, pero la verdad es que la experiencia ha sido muy buena.

Asistimos un petit comité de siete personas, todos majisimos, bajo la tutela de Fernando, nuestro gurú culinario. El menú a preparar fue: ajoblanco, salmorejo, chipirones rellenos, marmitako, y rabo de toro.

Cocinamos durante unas tres horas sin parar, a cada uno se le asignaba una tarea y todo se realizo en equipo. Uno picaba las cebollas, otro los pimientos, otro los ajos, otro limpiaba los chipirones, y así con todos los ingredientes. Luego cada uno participaba en sofreír, vigilar, mezclar, batir, rellenar los chipirones, o hacer montaditos para todos.

Lo mejor de todo fue la convivencia con los demás participantes, nos hemos reído muchísimo, cada uno aportaba ideas o técnicas para hacer las cosas. Fernando también es muy divertido y se esmero por que lo pasáramos muy bien. Personalmente lo disfrute mucho.

Al final nos sentamos a la mesa a comer lo que habíamos preparado con nuestras manos y con tanto afán, tiempo en el que pudimos seguir compartiendo sobre nuestras historias.

Todo estaba delicioso, pero después del segundo plato era imposible seguir, ya nos habíamos zampado el ajoblanco y salmorejo mientras cocinábamos. El rabo de toro estaba muy bueno pero desgraciadamente no había sitio donde almacenarlo.

 Ha sido genial, y me encantaría repetir, ya que no solo aprendes sino que te diviertes mucho. Ademas te puedes llevar el delantal de regalo.






                


sábado, 1 de diciembre de 2012

Prohibido cantar...

Recorriendo el Matadero, visite la exposición de Jordi Colomer titulada Prohibido cantar/ no singing.

La instalación es muy curiosa, se accede a la antigua cámara frigorífica del Matadero, la cual se encuentra en  oscuridad total, solo se ve a lo lejos una serie de puertas que conducen a una habitación muy iluminada.

Una vez que se accede a dicha habitación se nos percatamos de que es un pasillo, un espacio totalmente diafano, y casi al final de este se encuentra otra pequeña puerta que nos lleva a otra habitación oscura, pero através del vidrio de la puerta se ven unas proyecciones.

Al entrar al otro recinto se puede recorrer y observar los vídeos que se proyectan sobre pantallas en las cuales se relatan diferentes historias sobre unos personajes que ofrecen toda clase de servicios para sobrevivir.















Join the disaster...

He ido a las Naves del Español a ver el performance Leviathan. El titulo no es muy  agradable, pero la descripción del espectáculo  llamo mi atención.

Es una producción de una compañía británica llamada Living structures con la participación de estudiantes de la RESAD. Según la descripción del performance, es un homenaje a Moby Dick de Herman Melville.

La experiencia ha sido "curiosa", por decir algo. Una vez que se accedimos al recinto se nos indicó dirigirnos al guardarropía, donde nos entregaron impermeables de marinos color blanco. En el folleto sobre la obra se mencionaba que nos uniríamos a la tripulación del barco y al desastre que les espera, pero no imaginé que fuera literal.

Con el impermeable puesto, accedimos a una sala en oscuridad parcial, en la cual solo se iluminaba una lona colocada en el centro, sobre la cual se proyectaba imagenes que simulaban un mar. En el perímetro de la sala se veía una estructura de andamio sobre la cual estaban posicionados algunos de los actores.  Una vez dentro nos percatamos de que no habían asientos y que la gente se iba acomodando en el suelo según su libre albedrío, fue entonces cuando entendí por que cuando compre las entradas era imposible escoger las butacas.


Cuando todos estaban dentro y sentados en el suelo, se empezó a escuchar un canto "a capella". De repente un hombre desnudo salio de abajo de la lona a través de un agujero que se ubicaba en el centro de la misma y comenzó a arrastrarse sobre ella simulando movimiento des natación. Los personajes que estaban en el andamio cobraron vida y el espectáculo continuo.

No habían diálogos, solo música y coreografías  las cuales se desarrollaban en todo el espacio de la sala, por lo que no duramos mucho tiempo sentados y fue necesario seguir las instrucciones de los asistentes de la compañía para desplazarnos de un lado a otro y dejar espacio para que los actores realizaran su performance.


Durante todo el espectáculo se sentía un ambiente de confusión y amenaza, no sabíamos que era lo que debíamos de hacer y que nos esperaba. Los personajes se mezclaban entre el publico, la estructura del suelo vibraba con la música y el movimiento de los actores. La lona central subió y se convirtió en nuestro techo, variando su altura y el espacio que cubría durante todo el performance.


La música se volvió cada vez más potente y angustiante,  los actores comenzaron a agitar cabos empapados con agua, por fin entendimos para que eran los impermeables, estábamos en medio de una tormenta.

El caos fue disminuyendo y la lona fue desplegada nuevamente sobre nosotros, la proyección del mar se veia a través de ella.  Fuimos conducidos nuevamente al centro de la sala, mientras la lona bajaba cada vez más. Tuvimos que sentarnos nuevamente en el suelo por que no podíamos permanecer de pie debido a la altura de la lona.

Nuevamente apareció el hombre desnudo del principio, entro en un cubo de metacrilato lleno de agua y le transportaron en el hasta el centro de la sala. Este soporte se elevo y el atravesó nuevamente la lona hacia el exterior.

Después de un momento de silencio iniciaron los aplausos, alguien supuso que había concluido el espectáculo y decidió aplaudir. Efectivamente ese fue el final, así que nos pusimos en pie y se nos condujo a la salida. Una vez que habíamos atravesado la estructura de andamios nos percatamos que la compañía estaba sobre esta estructura esperándonos para agradecer nuestra participación
 
Ha sido una experiencia "diferente", realmente " we joined the disaster".

http://www.teatroespanol.es/programacion_teatro_espanol_madrid/videos/leviathan?id_agenda=223